Senadores trabajan sobre un proyecto de alivio fiscal. El objetivo cumplir con la decisión del Ejecutivo de acercar herramientas al comercio local y proviincial que atraviesa una situación crítica. Sin embargo lo informado en Comisión no los conformó.
El sector mercantil de la provincia de Entre Ríos volvió a encender las alarmas tras la firma del dictamen de mayoría en las comisiones de Producción y de Presupuesto y Hacienda del Senado entrerriano para avanzar con el proyecto de alivio fiscal destinado al comercio. Pese a que desde la Cámara Alta se difundió que la iniciativa contaba con el respaldo del Centro Comercial e Industrial de Paraná (CeCIP), su titular, Mauricio Benintende, desmintió categóricamente ese aval y advirtió sobre el complejo escenario que atraviesa la actividad en la región.
En declaraciones periodísticas, Benintende manifestó su disconformidad con el abordaje institucional y el resultado de los encuentros legislativos: “En la exposición realizamos un planteo de inquietudes. Después de que nos retiramos de la reunión, nos enteramos de que los temas que propusimos fueron malinterpretados y sacados de contexto. Como resultado, vemos que esto terminó siendo una reunión con falsas intenciones, porque difundieron que el Centro Comercial apoyaba todos los planes, siendo que no es así. Fuimos usados”.
El proyecto consensuado en comisiones —que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados— contempla beneficios focalizados en los pequeños contribuyentes del Régimen Simplificado, exenciones transitorias del Impuesto de Sellos para alquileres comerciales y la derogación de dicho gravamen para la continuidad societaria.
Sin embargo, desde la entidad mercantil sostienen que estas medidas resultan insuficientes para amortiguar el impacto de la crisis económica. Sobre los montos alcanzados en las primeras escalas, Benintende cuestionó: “No nos oponemos a cualquier consideración que se tenga de beneficios para la actividad comercial, pyme e industrial. Pero no pueden esgrimirse argumentos de que en las categorías A y C del Monotributo tienen descuentos en el pago del impuesto, ya que eso tiene un valor mensual de nueve mil pesos. No es un alivio, es el valor de dos gaseosas”.
Entre las propuestas elevadas por el CeCIP que no fueron incorporadas en el dictamen se destacan:
-Exención de Ingresos Brutos extendida hasta la categoría G del Régimen Simplificado.
-Reducción de alícuotas de Ingresos Brutos para comercio y servicios, tomando como parámetro las rebajas contempladas para el turismo.
-Creación de un régimen provincial de regularización tributaria con facilidades de pago para recuperar liquidez.
-Esquemas de compensación y reducción en los costos de la energía eléctrica, junto con líneas de financiamiento para reconversión energética.
-Mecanismos de estímulo al consumo y fortalecimiento del comercio local.
Al referirse al vínculo con los legisladores y las autoridades provinciales, el dirigente empresarial enfatizó: “¿Para qué nos convocan si no nos van a tener en cuenta? Parece que la línea de pensamiento que tiene este Gobierno es usar a las instituciones como una bandera para conseguir rédito político y publicitario”. En esa línea, remarcó: “Gobernar significa aceptar que el Estado no es un trofeo de guerra ni una extensión de la voluntad propia para hacer lo que quieran. Sean sinceros en los objetivos que quieren conseguir, por la manera en que están planteadas las cosas”.
La evaluación sobre la realidad del comercio minorista y pyme en la capital provincial refleja indicadores preocupantes que impactan en el entramado económico entrerriano. “Las ventas siguen en una pendiente negativa. Hay registros de entre 100 y 130 negocios cerrados”, precisó el titular del CeCIP, al tiempo que advirtió sobre la falta de margen operativo: “La situación es crítica porque, a los niveles que estamos, ya no hay margen para reducir la rentabilidad. Ninguna pyme puede trabajar a pérdida porque su futuro no va más allá de los cuatro meses”.
Como consecuencia de este contexto, se observa una reestructuración geográfica en la ubicación de los establecimientos. Según detalló Benintende, se registra una constante migración de comercios desde las arterias céntricas hacia zonas periféricas, medida a la que recurren las pymes “para sobrevivir y afrontar gastos fijos más moderados”.
En contraste con el malestar generado por el debate en el Senado provincial, el referente mercantil ponderó la relación de trabajo construida con la administración local paranaense. “Hemos logrado con la Municipalidad tener un diálogo bastante fructífero y productivo en varias acciones. Ellos entienden nuestra situación, así como nosotros comprendemos la compleja crisis económica que el Estado municipal atraviesa”, remarcó.
Finalmente, remarcó la importancia de articular políticas públicas que sostengan la actividad productiva para evitar una caída mayor en los ingresos públicos: “Sabemos que si los comercios no producen y no se desarrollan, la cartera de recaudación estatal se achica. Por eso, si no nos unimos para trabajar en conjunto, no vamos a salir adelante”, concluyó, ratificando la predisposición de la entidad para mantener abiertas las vías de negociación institucionales.
Fuente: APF Digital
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