CULTURA
21 de Septiembre de 2026
Torturas medievales en un Convento de clausura, en Nogoyá. Se estrenó la serie

Las denuncias sobre torturas y tormentos ocurridos en el Convento de Carmelitas descalzas en Nogoyá, estrenó serie. La base argumental se basa en la investigación del periodista Daniel Enz del Semanario Análisis, medio que en base al testimonio de una monja que escapó y denunció puso luz sobre tormentos horrorosos en el Convento de clausura.

Marcelo Albarenque, hermano de Silvia, víctima y denunciante de los tormentos ocurridos en el convento de Carmelitas Descalzas de Nogoyá, analizó la miniserie recién estrenada y las implicancias que puede tener, así como lo que significó para la joven y su entorno familiar todo lo vivido.

En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), Albarenque confirmó que no vio la serie “quizás por un poco de temor al impacto que pueda generarme volver a ver eso, porque se trata de una ficción muy bien realizada a nivel técnico, a nivel de guión, audiovisual y demás, pero no deja de ser una referencia a una historia que tuvo su costo para todos nosotros, especialmente para Silvia, por supuesto, pero para el resto de nosotros como familia también”. Señaló que “lo poco que pude ver son publicidades o adelanto de segundos o minutos como mucho, lo que he visto de Carolina Kopelioff, es una cosa digna de un reconocimiento por cómo le puso el cuerpo al personaje. De una manera, me parece muy bien lograda”.

“Lo que tiene la serie es que, a pesar de lo que se vea en la pantalla, nunca se va a lograr representar exactamente el grado de oscuridad y de perversión que había en ese lugar. Porque la serie, de por sí, al ser una pieza de arte, tiene un valor estético y hay un esfuerzo conjunto de un montón de personas, actores, productores, vestuaristas y demás, que hace que eso tenga un valor. Lo que pasó en Nogoyá no tiene un valor, ninguno”, analizó.

Reiteró que “la serie es diferente a los otros hitos que marcaron todo este proceso, desde lo que fue aquella portada de Análisis que, a falta de un mejor adjetivo, fue histórica, a nivel de lo que fue la investigación pacientemente realizada por el medio, durante dos años; luego lo que fue el proceso judicial, sostenerlo a lo largo del tiempo, tolerar las dilatorias de la defensa, llegar a la Cámara de Casación, al Superior Tribunal, a la Corte Suprema”. Y recordó que “una de las primeras reacciones del entonces obispo de Paraná, (Juan Alberto) Puiggari, fue llamar a la Casa Gris para intentar pedir explicaciones y frenar y mover influencia en ese sentido, lo cual marca el carácter moral, al menos de la cúpula de la diócesis”.

Sobre la repercusión que puede tener la serie a nivel mundial, consideró que “atrás de esto hay tanques como Warner Bros. a nivel internacional, que fue uno de los que financió la producción y en HBO ya está disponible a nivel internacional porque ya aparece en la plataforma, y habría que ver si va a haber algún trabajo de doblaje en algún momento, entiendo que sí hasta por una cuestión comercial, porque es un producto de altísima calidad, que no tiene nada que envidiarle a ninguna producción internacional, y además por una cuestión económica o comercial de tratar de explotar este producto en la mayor cantidad de mercados posibles, lo cual es entendible para el trabajo que hacen estas empresas”.

Por otra parte, aclaró que su hermana Silvia “no está en Argentina actualmente” y admitió que no hablaron específicamente sobre la serie. “Obviamente nos sostenemos mutuamente en esto, como lo hemos hecho a lo largo de los años”, mencionó.

De todos modos, comentó que “ha recibido muchos mensajes. Cuando se instaló en Europa cambió su número de teléfono, con lo cual puede haber perdido algunos contactos, pero vía Instagram y vía WhatsApp, ha recibido muchos mensajes”. “Obviamente para ella no es difícil adivinar que es una cuestión también que tiene su costo subjetivo. Si bien a veces cuando se habla de la cuestión del convento suele haber cierres optimistas y esperanzadores, yo no dejo de tener presente que esto es algo que la va a acompañar a ella, a Roxana y al resto de las chicas que han padecido este sufrimiento inútil, por el resto de su vida, y hay que estar atentos a eso, a decir que son víctimas. No construyen su vida alrededor de haber sido víctimas, pero son signos que van a quedar impresos en su subjetividad durante el resto de su historia”, analizó.

Sobre el trabajo de creación de la serie, Albarenque contó que “la productora de la serie Victoria Aizenstat tomó contacto con la historia durante el año 2016, luego de las dos publicaciones de Análisis, Ernesto Tenenbaum, que en ese momento trabajaba en Periodismo para Todos con Jorge Lanata, vino y le hizo una entrevista a Silvia en María Grande, y varios años después, en 2021, Tenenbaum se comunica con ella y sale en la radio. Victoria, la productora de la serie, escucha esta nota y ahí toma contacto con Silvia vía correo electrónico, y la serie recién se realiza en el año 2025, con lo cual hasta podemos hacer un paralelismo. Así como hubo un trabajo paciente, respetuoso y serio por parte de Análisis en la investigación, hubo un trabajo paciente, respetuoso y serio de la productora para construir la historia. En general el contacto fue más que nada con ella, si bien hubo luego una pequeña participación de quienes tuvimos contacto con la historia para definir cuestiones de guión”.

Respecto de la historia que se cuenta en la miniserie, si bien no pudo verla aún, consideró que “lo que es más fiel es en contar el ambiente y el sufrimiento inútil, innecesario, injustificado, que se vivía en ese lugar, y sobre todo la trama psicológica. Por ahí he escuchado algunos pequeños comentarios de críticos o de personas que hacen prensa especializada, y lo tratan como un thriller psicológico a la serie. Con tiempos de cine, en formato serie, y un thriller psicológico. Lo que yo he visto visualmente, a pesar de la historia de fondo, es algo estéticamente muy bien logrado, hay un juego de luces y sombras en las escenas del interior del convento, que logran un clima que es casi de literatura dentro de una producción audiovisual”.

En otro orden de cosas, consultado por la actualidad del convento y si hubo cambios después de lo denunciado, Albarenque sostuvo: “Nosotros durante 13 años no sabíamos qué pasaba ahí adentro y hoy la gente que está afuera no sabe lo que pasa ahí adentro. Puede estar todo perfecto y que haya cambiado todo, o no; no lo vamos a saber. No hay forma de saberlo. Por más que te entrevistes con las personas que están ahí adentro, a la luz de esta historia, nos queda claro que no hay forma de saberlo, y que, en estas instituciones cerradas y totales, donde toda la vida de una persona se desarrolla en el interior, agregado a un fundamento religioso, es muy difícil conocer qué es lo que pasa ahí adentro. Espero que haya mejorado, pero en nuestra experiencia, nadie podría asegurarlo”.

 

Nota ampliada en Plaza Web

Difusión: Enterar