Despedir a un músico de la talla de Rubén Rada no es fácil. Porque su partida nos enfrenta a una tristeza profunda pero a su vez nos da ganar de acompañar este camino al compas de sus tambores. Si ha de partir, que sea con alegría, que huela a festejo candombero. Riendo como espacios de risas como la que él regaló. No sería lo mas adecuado decir que murió. Suena a falacia en tanto y en cuento su sonrisa y espíritu se dibujará una y otra vez cada vez que suenen el tamborilear de sus canciones. Su presencia se ha vuelto intangible, hoy 26 de agosto, su cantar y forma de trobar ya es universal, con claro ancaje rioplatense.
El Negro Rada había nacido en Montevideo el 16 de julio de 1943. Cantante, compositor, percusionista, actor y dueño de una presencia escénica difícil de separar de su música, atravesó géneros y generaciones sin quedar encerrado en ninguno. El candombe fue su raíz, pero desde allí construyó cruces con el rock, el jazz, el funk, la música brasileña y el pop.
Su nombre quedó unido desde los años 60 a El Kinto, la formación que compartió con Eduardo Mateo y que fue pionera del candombe beat: una manera nueva, para entonces, de hacer dialogar los ritmos afrouruguayos con instrumentos eléctricos, el lenguaje del beat y el rock. Después vendrían Tótem, otro grupo central de la música uruguaya de comienzos de los 70, y su participación junto a los hermanos Hugo y Osvaldo Fattoruso en Opa, donde ese universo rítmico se encontró con el jazz-rock.
A esa historia colectiva le siguió una extensa carrera solista, desarrollada a ambos lados del Río de la Plata. “Las manzanas”, “Mi país”, “Cha-cha muchacha”, “Dedos”, “Blumana”, “Muriendo de plena” y “Muy lejos te vas” son apenas algunas canciones de un repertorio que fue creciendo y transformándose durante décadas.
Rada nunca fue, sin embargo, un músico dispuesto a convertirse en pieza de museo. Llegó a sus últimos años grabando, colaborando con artistas de distintas generaciones y buscando otros cruces para el candombe. Todavía en 2026 mantenía actividad artística y tenía previsto para octubre un reencuentro de Tótem, la histórica banda que había integrado en los años 70.
Rada se marchó de este mundo. Su familia se encargo de comunicar formalmente y con mucha tristeza trasuntada en palabras la triste noticia.
“Con muchísimo dolor les comunicamos que hoy miércoles 26 de agosto a las 15:30 se fue y ahora descansa en paz nuestro querido esposo, padre y abuelo, después de pelear un mes contra una neumonía y sus complicaciones”, señaló el mensaje difundido por sus familiares. Allí también agradecieron las muestras de afecto recibidas y al equipo médico que lo acompañó durante la internación.
Rada se ha ido, ha emprendido su última gira, los angeles los estan disfrutando llegando quizas bailando al compas de uno de sus candomes. Buen viaje maestro. Gracias por tu música maestro!
Análisis
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