LOCALES
08 de Abril de 2026
Aplicaciones digitales agudizan la situación de taxistas.

El sector del transporte de pasajeros en la capital entrerriana atraviesa una crisis profunda. El secretario de la Asociación de Taximetristas, Walter Cerrudo, advirtió que la actividad se encuentra en un estado crítico debido a la competencia desleal y la falta de controles efectivos sobre las aplicaciones de viajes. Según el dirigente, existe una marcada desigualdad operativa: mientras los taxis están sujetos a tarifas reguladas y normativas estrictas, las plataformas digitales operan con una libertad que asfixia al sistema tradicional.

Uno de los puntos de mayor fricción es el incumplimiento de la Ordenanza 10.070, la cual regula el funcionamiento de las plataformas electrónicas en Paraná. Cerrudo aseguró que dicha norma «no se cumple ni en un 20%», permitiendo que vehículos particulares circulen sin los seguros, habilitaciones ni requisitos técnicos que sí se le exigen al servicio de taxis y remises.

Diferencias tarifarias y caída de la actividad

La brecha de precios entre el sistema regulado y las aplicaciones es, hoy, el principal obstáculo para la competencia. El esquema actual de los taxis cuenta con una bajada de bandera de $1.500 y un costo de $120 por cada 100 metros, valores que quedan desfasados frente a las ofertas de las plataformas.

Un traslado desde la Terminal de Ómnibus hacia San Benito puede costar $11.000 en taxi, mientras que en una aplicación el valor ronda los $6.000. La crisis económica y la competencia han reducido drásticamente el número de unidades. De las más de 500 licencias activas, hoy solo operan alrededor de 300 unidades.

Ante la imposibilidad de subsistir solo con el reloj, Cerrudo reveló que el 80% de los taxistas también utiliza las aplicaciones para captar viajes y poder pagar sus cuentas.

Falta de controles municipales y pedido de audiencia

El reclamo de los trabajadores del volante apunta directamente al rol del Estado municipal. Los choferes denuncian que las inspecciones suelen centrarse en el sector legalizado, mientras que los vehículos particulares que operan para aplicaciones no registradas circulan sin fiscalización de antigüedad, vidrios polarizados o seguros específicos para pasajeros.

 

343 Noticias