Especialistas de Senasa y de Aurora del Palmar junto a referentes de Brasil y Uruguay debatieron acciones de vigilancia y control biológico de la plaga. La importancia histórica, cultural y ambiental de las palmeras en Argentina, reafirmó el compromiso de trabajar con instituciones como el INTA y universidades en actividades necesarias como la “investigación local” y la capacitación continua.
Las jornadas tuvieron lugar en el Refugio de Vida Silvestre La Aurora Del Palmar, y en su transcurso, profesionales de la Dirección Nacional de Protección Vegetal (DNPV) y del Centro Regional Entre Ríos del SENASA expusieron sobre el estado de situación de la plaga en áreas críticas como la Isla Martín García – donde se la detectó recientemente - y en la región. Asimismo, se analizó el panorama en los países vecinos a través de los aportes de representantes de la Empresa Brasilera de Investigación Agropecuaria (Embrapa por sus siglas en portugues) que advirtieron sobre la asociación entre el picudo negro y el nemátodo Bursaphelenchus cocophilus. El síntoma característico de esta interacción es un anillo rojo en el sistema de conducción de la palmera (visible al realizar un corte transversal del estípite), cuadro que deriva en la muerte del ejemplar.
Por su parte, integrantes de los ministerios de Ganaderia, Agricultura y Pesca (MGAP) y de Ambiente de Uruguay expusieron su estrategia nacional para contener el avance de la plaga, la cual incluye el diseño de cordones buffer mediante la gestión de palmeras Phoenix y protocolos de acción rápida para limitar el avance de la plaga.
APF
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